Testimonio Aníbal Lavandeira

ULTRAMARATÓN COMO LA VIDA MISMA

Foto del Observador
Fuente de la foto: El Observador

La ultramaratón es como la vida misma. Es un largo trayecto, lleno de vivencias y emociones, que al culminar y cuando miras hacia atrás te parece mentira que ya haya pasado todo eso.
Un comienzo lleno de incoherencia, alegría y atrevimiento, como una niñez feliz y
descontracturada.
Las primeras horas donde crees que todo es fácil, que todo viene de maravillas, pero todavía no sabes nada, como si fuera una adolescencia atrevida y arriesgada.
Luego viene un periodo donde recapacitas y te das cuenta que si no haces bien las cosas no vas a llegar a destino, y cuando quieres acordar estás cerca del final, con muchas llagas, ampollas, y dolores, pero con la alegría de haber vivido todo eso.
Sólo falta llegar, esos últimos kilómetros o pasos que te llevaran a ese soñado desenlace, pero que realmente, no sabes si quieres que todo termine.
Cuando tocas la línea de meta regresas a ese embrión y a prepararte para renacer nuevamente en otra ultramaratón.
Anibal Lavandeira