Testimonio Pilar Nores

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En junio de 2011 acompañé a mi amigo Washington a su primera competencia de 6 días, en Antibes, Francia. Era la primera vez que Washington correría 6 días, era la primera vez que un uruguayo correría 6 días.
Cuando, en el invierno de 2010, Washington me dijo que su próximo objetivo, para el 2011, eran los 6 días de Antibes, en Francia, yo ya estaba curada de espanto, ya nada me llamaba la atención. Porque después que empezó a correr, de las carreras de calle de 10 km pasó rápidamente a las maratones, e incluso, a ser pacer en algunas. Ya en julio de 2007, sus amigos lo habíamos visto irse solo, a correr su primera ultra de 50 km, a Cascallares, Argentina. Después fueron las 6 hs en San Pedro y así siguió….60 km, 100 km, 24 hs, 48 hs… Cuando me habló de los 6 días de Antibes, yo sabía que cuando se pone un objetivo, nada lo detiene; si hay alguien que lo acompañe, bien, y si no, se va solo.
Por eso (y porque me entusiasmaba hacer el viaje) cuando me preguntó si lo quería acompañar, para ser su asistente, le dije que sí.
Lo primero que hizo él fui inscribirse: a fin de año, entre saludos y deseos de buen año, me dice: “Me apunté; ya estoy en Antibes; tengo el dorsal 51”. “El 5 de junio próximo, voy a estar en la largada”.

Lo primero que tenía que hacer yo, era encarar la organización del viaje.

“French Ultra Festival d’Antibes… 5 al 11 de juin de 2011”: 6 jours, 72 Hs, 48 Hs
Buscar a Antibes en el mapa, ubicar del estadio junto a Fort Carré, todo recostado al mar; Antibes, una antigua ciudad fortificada, ahora un balneario, que está entre Niza y Cannes, tiene un gran puerto de yates: un lugar paradisíaco y de turismo de elite… ¡Caríiisimo!

Pero todo se fue acomodando. Resolvimos aprovechar a pasar unos días antes de la carrera para conocer y Madrid fue la ciudad elegida. Hacíamos escala ahí de manera que solo se trataba de salir del aeropuerto y volver 6 días después a tomar el vuelo a Niza, el aeropuerto internacional más cercano a Antibes.

Nos hicimos socios de Hostelling International y reservamos lugares en hostales tanto en Madrid primero, como después en Cannes, muy cerca de Antibes.
Pasaríamos 7 días en el predio de la carrera, instalados en una carpa, pero llegaríamos un par de días antes para poder recorrer el lugar, conocer algo e instalarnos . Cannes está muy cerca de Antibes, a solo 7 km: era ideal por eso y porque en esos días nos enteramos que ahí, en Cannes, vivía un conocido, el padre de una compañera de ALCO. Pero mi idea fue que también tuviésemos previstos en el hostal, dos días después de la carrera, antes del vuelo de regreso, porque “¿como vas a estar?” ¿estarás bien como para salir de Antibes derecho al avión?”. Tenía mis dudas, es que me parecía que un esfuerzo tan importante, necesitaría, quizás, un tiempo de descanso. Así que, no muy convencido (porque él sabía que terminaría fenómeno) Washington aceptó esos dos días luego de terminada la carrera. Después, en parte por su buen humor y en parte por tomarme el pelo, a cada rato me salía con la silla de ruedas “ vos tenés que tener los brazos fuertes al regreso“ “y ¿para qué?” “cómo para qué, para poder empujar la silla de ruedas”

Había que preparar, comprar, pedir, buscar, lo que necesitaríamos allá como infraestructura: una carpa, un colchón inflable, sobres de dormir, alargues, adaptadores para las fichas eléctricas…. Y se fue consiguiendo. Lo más manuable lo preparamos acá y metimos en las valijas y la carpa y el colchón inflable se los pedimos a nuestro amigo de Cannes: Herve Berthoin

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Washington se ocupó de comunicarse con el organizador del evento para estar al tanto de qué servicios estaban comprendidos en el pago de la carrera. Y estaba comprendido todo: la inscripción, la mesa de avituallamiento y dos comidas diarias (desayuno y cena), las instalaciones sanitarias con baños y duchas, el servicio médico y de masajista… en fin… todo. Además, habría una carpa comunitaria y catres a los que también tenían derecho los atletas en caso que no tuvieran carpa ni casa rodante ni ningún lugar donde quedarse. Esa carpa no alcanzaba, por supuesto, para todos, pero avisando con tiempo, te iban anotando.

En cuanto al asistente, era necesario inscribirse previamente por la web con los datos personales y aclarando a qué atleta asistiría. Si lo deseaba, previo pago de un ticket, tendría 3 comidas en el día, porque a los asistentes nos servían, además, el almuerzo.

Mientras Washington entrenaba y planificaba su carrera, cuando los preparativos materiales del viaje ya estaban encaminados, yo me seguía preguntando en qué consistiría mi función, mi tarea.
En verdad, desde que empecé a participar de carreras, apareció claro, clarísimo, que junto con los atletas, siempre hay acompañantes, asistentes. El que sin ser corredor, muchas veces te acompaña y te hace el aguante, te tiene el abrigo pronto y el mate caliente en la llegada, o el que, corriendo también, llega antes (porque corre más rápido) y te va a alcanzar, cuando remás los últimos km y se acerca a darte unos gritos de aliento, a contarte cuánto falta realmente, a decirte “venís bien” …..
Claro que en las ultramaratones es diferente la función. Hay que estar más, más cerca, con agua fresca, con una naranja cortada, con un abrigo, con algo de harina, con un alimento salado para ese final, cuando no sabés que querés, pero sí, que algo querés, además del abrazo.
Pero ahora me iba a enfrentar a 6 días de carrera!!!. ¿Cambiaba algo? La cantidad de días ¿cambiaba algo? ¿qué cambiaba?
Yo consultaba y charlaba con cada uno que podía, con cada ultramaratonista y asistente de ultramaratonista (de los pocos que en ese momento conocía) para saber qué tendría que hacer, cuál sería mi función.
Pero no alcanzaba con charlar, era necesario entrar en acción. En noviembre de 2010 había acompañado a Amparo, otra amiga-hermana, a Villa Serrana a una competencia de dos días: el sábado 30 km y el domingo 20 km. Se corría en duplas y se pasaba en el lugar todo el fin de semana. Fue un gran disfrute; el lugar es hermoso y Amparo y Karina (su compañera de dupla) estuvieron muy bien los dos días de carrera.. Venía acumulando experiencia viva… pero faltaba más, nunca había estado, siquiera, en una carrera de 24 hs.

La oportunidad fue San Pedro, la Ultramaraton que, desde 2007, organiza año a año Mario Prado. Así que, en marzo de 2011, fui por primera vez, como asistente de Washington y de Amparo, a una carrera de 24 hs: la Ultramaratón 24 hs de San Pedro. Fue un aprendizaje intenso, todo era nuevo, o casi nuevo. Viví el trabajo de organización de Mario y Patricia, pero también observé el trabajo del equipo de toma tiempos de Mariano y me di cuenta de la urgencia que tienen los atletas por conocer los resultados parciales que, en esos momentos, se conocían cada hora, impresos en una hoja que se colocaba cerca del arco. Trabajo para los asistentes, leer los resultados y darles los datos a los atletas sin que ellos debieran detenerse.
Y también absorbí (casi sin darme cuenta) y aprendí conscientemente, observando a otros atletas y sus asistentes. Y charlé con varios de ellos, escuché sus advertencias y consejos, saqué conclusiones y empecé a digerir ….
Y llegó el día y allá nos fuimos, a una carrera de 6 días, en la que no había ningún otro atleta sudamenricano.
Estuvimos en Madrid 6 días, la semana previa a la carrera. En el entrenamiento de Washington ya esa última semana, era para descansar; caminar sí, pero no seguir sumando y sumando. Y la dieta a seguir esa semana, era de hidratos de carbono. Y lo cumplimos: caminamos muchísimo, conociendo y paseando. Solo un día, se levantó tempranito y se fue al Retiro a hacerse 10 o 15 km… Y la dieta igual: meta pasta, pizza y «bocadillos» de jamón; con decir que estuvimos 6 días en Madrid y no comimos frutos del mar ni chocolate con churros!!!
Llegamos al aeropuerto de Niza el viernes 3 de junio donde nos esperaba Herve que nos llevó hasta Cannes, al hostal que teníamos reservado. La carrera empezaba el domingo 5, así que dejamos el equipaje en el hostal y nos fuimos a Antibes, a conocer el lugar, a pisar y reconocer ese suelo que sería, en menos de 48 hs, el escenario del gran desafío.
El sábado volvimos a ir y ya armamos la carpa. Recuerdo que ese día, hicimos varios intentos de comunicarnos con una pareja de amigos vascos a quienes yo no conocía pero Washington sí.
Un par de años antes, Alfredo, el vasco, había estado en la maratón de Punta del Este justo cuando Washington era pacer en el tiempo que pensaba hacer Alfredo. Y ahí se habían conocido. Y siguieron una relación por internet, de manera que Washington le había contado que estaría en Antibes para los 6 días. Y Alfredo le había dicho que iría con Sole, su compañera, a verlo y asistirlo. Washington quería comunicarse ese sábado, pero no logramos hacerlo. La gran sorpresa la recibimos el domingo. Ya en la mañana (la carrera empezaba a las 4 de la tarde) dejamos el hostal de Cannes y nos fuimos con nuestros pertrechos de carrera a instalarnos en “el circuito”. Y cuando llegamos a la carpa, descubrimos un rollito de papel atado con una cuerda de la carpa. Era una nota que nos habían dejado Alfredo y Sole: ya habían llegado a Antibes!! Y alguien les había dicho que esa era la carpa de Washington.
Y poco después de mediodía, nos encontramos. Ese rato, esas pocas horas antes de la largada de la carrera, estarán siempre presentes en mí. Fueron los primeros pasos de una gran amistad, una amistad con un océano de por medio, pero con corazones juntos, que están, desde ese día, siempre conectados. En esa carrera, Sole y Alfredo estuvieron durante los cuatro primeros días, prestando asistencia y buena onda a Washington y a quien lo necesitase: charlando, haciendo de intérpretes, ayudando en lo que fuera … ESTANDO.
Y el domingo, a las 4 de la tarde, se largó la carrera. Como Washington me había dicho seis meses antes, él estaba ahí, en la largada. Y yo al costado, con todo el público y los asistentes, sacando fotos.
Y empezó mi trabajo de asistente!!. Ya habíamos estado en la charla previa: ambos, atleta y asistente y habíamos captado lo fundamental: cada uno sabía por dónde podía y por dónde no podía andar.
La vida, en esos 6 días de la carrera de Antibes, será para otro relato.
Ahora quiero detenerme en lo que significó ser la asistente de Washington en el “French Ultra Festival d’Antibes… 5 al 11 de juin de 2011”.
Significó tener las medias secas, en realidad toda la ropa tenía que estar seca, por eso ¡¡0j0!! Si llueve hay que retirar los bolsos de las paredes de la carpa, para que no se moje todo. Y llovió, de tardecita, varios días, y algunos con viento y todo.
Pero también significó ESTAR, ACOMPAÑAR …. Y hacer algunas cosas … como …
“¿Querés mate?” “ Bueno, dale, en un rato, empezate uno”. Ser asistente era, en ese caso, ir a conseguir agua caliente.
“Ya van a servir la cena, son casi las 7”. Ser asistente era, en ese caso, recordarle que, al pasar por la carpa, tomase el ticket correspondiente.
“Cuánto vas a dormir? A qué hora te llamo?” Ahí, la función era despertarlo a la hora que él me había dicho que lo hiciera. Y si haraganeaba, insistir. Un día lo dejé dormir más de lo que él había planeado y después me dijo que no, que no lo volviera a hacer, que insistiera.
“Hay comunicados!!!” Al asistente le daban la hoja con los comunicados que llegaban via internet para cada atleta. Parece raro hoy pero, hace 7 años, las comunicaciones eran muy caras y la organización tenía previsto que los amigos escribiesen mensajes para los atletas en determinada parte del sitio de la carrera. Luego ellos, una vez por día, lo imprimían y entregaban al asistente para que se lo hiciese llegar al atleta.
“Tenés una llamada!!“ Teníamos un celular con roaming. Y recibía llamadas de Uruguay y también las hacía. El celular casi siempre lo tenía yo y se lo alcanzaba cuando recibía llamadas.
“Comí tal cosa y tal otra y tomé 3 vasos de agua”. Se propuso anotar todo lo que comía y bebía. Yo era la encargada de anotar. Y me lo decía, si estábamos cerca, o me lo gritaba, si se había olvidado y ya estábamos lejos.
“Averiguá a que hora viene hoy el masajista”. Era averiguar la hora prevista y después estar al alpiste, ver si había llegado, si había varios atletas para atenderse, y contarle.
“Hay que abrigarse, Washi, mirá que ya refrescó bastante” A veces el atleta no se da cuenta que, aunque esté corriendo y produciendo calor, igual es necesario agregar un abrigo, cuando hubo lluvia y viento… Y había que recordárselo.
“Cuántos km llevo?” Había un cartel electrónico donde, cada 10 minutos, aparecían las posiciones de todos los atletas. Pero había que detenerse a mirarlo. Por eso, muchas veces era función mía, fijarme y decírselo. Otras veces se detenía él mismo, a leer y descansar un rato.
Y así, corriendo 1.025 metros en cada vuelta, en un circuito pegado al mar Mediterráneo que daba la posibilidad de estar en la playa y darse una zambullida con solo caminar unos metros, conviviendo con atletas de distintos países, invitando con mate a todos con quienes hablaba, bailando y cantando cuplés de murgas frente a la camarita fija que captó toda la carrera durante los 6 días, así llego el último día de carrera …. Y a Washington le faltaba bastante para cumplir su segundo objetivo.
El primero había sido terminar la carrera; lo estaba logrando. El segundo era llegar a los 500 km; para cumplirlo, faltaba….
Y empezó a darle y darle, desde la madrugada, a ver si lo lograba. Cuando la gran mayoría de los atletas ya tenían todo resuelto, cuando caminaban por ese circuito ya felices de su hazaña y se envolvían en sus banderas y bromeaban entre ellos, ya distendidos…. Washington corría lo más que podía, a ver si llegaba a los 500 km.
Mientras el organizador de la prueba se casaba (porque hasta eso tuvimos, casamiento del organizador en ese último sábado) mientras se preparaba la fiesta final …. Washington corría y corría -por ratos- como no lo había hecho en los días anteriores.
Y llegó: 501 km y metros…. Parecía mentira. Y la tarea del asistente, en esas horas, fue alcanzarle agua de la mesa, conseguirle una Coca Cola, tener prontos los alimentos salados que siempre precisa al final, mirar reiteradamente el cartel donde aparecían las posiciones y los km recorridos…. Y avisarle “Ya está Washi, ya está … llegaste”.
Fue y sigue siendo, una de esas experiencias que te marcan, que te dan emociones fuertes a cada rato, que cuando las vivís casi no podés creer que lo estés viviendo y luego, cuando las recordás, es como si estuvieses ahí, ahora, en ese lugar, con los sonidos, los colores, los abrazos … con las montañas a lo lejos y un montón de nuevos amigos cerca.
Salú por Antibes 2011!!, por el protagonista, mi amigo Washington Sauda, y también por Herve, Sole y Alfredo, por Aurelio, por Xabier y por todos los amigos nuevos que hicimos!!!

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Testimonio Washington Sauda

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Sin lugar a dudas, aquel fin de año del 2010, cuando decidí hacer los 6 días de Antibes en Junio del 2011, no tenía ni idea de lo que sería vivir 6 días corriendo.
A partir de ese día comencé a planificar mi entreno, basándome en mi experiencia de cuando corrí 48 hs y 24 hs (hasta esa fecha yo tenía dos de cada una corridas), ya que no tenía mucha idea de cómo hacerlo, y tampoco había entrenadores que supieran del tema.
Empecé por sumar kilómetros en forma progresiva. Tenía 5 meses para entrenar; las primeras 4 o 5 semanas no pasé los 65km semanales, luego empecé a sumar km. Subía 3 semanas y bajaba una. En el tercer mes de entreno ya estaba corriendo entre 120 y 140 km semanales. Yo sentía que era poco para 6 días, pero estaba muy cansado. Empecé a agregar algunos días bici y salía en doble horario, en el cuarto mes logré llegar en dos semanas a 195 km.
Después comencé la bajada y a pensar mi estrategia de carrera, llevaba meses mirando una foto del lugar de la carrera, imaginándome como seria, soñando estar ahí.
El objetivo estaba claro: 500 km en 6 días, lo creía posible.
Faltaban 3 semanas, y no pude correr más. Diagnóstico: periostitis. Por lo que tuve que descansar y preparar el viaje. En realidad me fue fácil, Pilar se encargó de todo, así que nos fuimos. El viaje fue genial, un disfrute total.
Pero llegó el día, ese que había soñado, estaba en la línea de largada de los 6 días, muy lejos de mis seres queridos, pero en compañía de amigos: Sole, Alfredo, y la mejor de las asistentes, Pilar. TREMENDO EQUIPO.
Largamos entre lágrimas de emoción. Era el primer uruguayo en 6 días. Tantos meses de entreno y de sacrificio y por fin llegó el momento anhelado.
De la carrera qué les puedo decir. Para mí, maravillosa. Éramos más de 100 corredores. Viví experiencias únicas, hice muchos amigos de ruta, aprendí mucho. Fue un disfrute único estar ahí. También sufrí, viví, morí y renací en los 6 días, y cuando el reloj marcó las 144 hs y yo tenía 501.225 km. estaba feliz, ¡sabiendo que volvería!

 

Testimonio Ricardo Umanti

Esta semana, les traemos el testimonio de Ricardo Umanti, quién actualmente es el récord masculino Sudamericano:
CRÓNICA 6 DÍAS HUNGRÍA 2015
Para ello era indispensable mejorar en las competencias de 24hs y 48hs así fue, en 24hs en el año 2013 superé los 200km que me valió la clasificación para el Mundial de Torino 2015 y en 48hs llegué a 336km año 2013 mientras que en entrenamientos de 24hs aunque en competencia llegaba sin grandes esfuerzo a 190km eso me daba la pauta que estaba preparado para inscribirme en éste gran evento, así que en Octubre 2014 estaba inscripto.
El entrenamiento con miras a los seis días que se realizaría en Mayo del 2015 comienza en Noviembre pero el entrenamiento invisible comenzó después de haber culminado mis primeros seis días donde me propuse volver y por más km.
Porque correr seis días? Esa pregunta se la tendrían que hacer todo el que por primera vez quiera realizar éste tipo de competencia.
En mi caso es muy simple trato siempre de buscar nuevos desafíos que el ser humano lo puede realizar es una forma de obtener el máximo rendimiento y creo que los seis días se enmarca en esa estructura donde es diferente a las 24hs y 48hs (24hs realicé 14 y en 48hs fueron 9), o sea para llegar a esto hay que estar adaptado a las modalidades anteriormente enunciadas para obtener un buen kilometraje, cuando hablo de buen km es tratar de pasar los 600km porque sino sería un paseo y en mi caso soy muy competitivo y trato de dar lo mejor, en compañía de Rosa formamos un gran equipo y nos conocemos a la perfección.
Toda la preparación no la voy a exponer aquí lo que sí puedo decir que fue intensa pero bien diagramada, no faltó nada hasta entrenamiento mental fundamental para poder afrontar éste tipo de evento, uno tiene que traer varios planes porque lo más importante es el clima es el que manda, y nosotros tenemos que adaptarnos.
Viajamos con varios días de antelación, la idea era adaptarse muy bien al cambio de horario y estar un poco desconectado con todos los problemas cotidianos que uno vive en su país y poder entrenar en mejor forma.
Así fueron esos días previos los pasé de maravilla, también nos sirvió para comprar varias cosas para la competencia indispensable para realizar la mejor performance.
Fue unos días fabulosos estuvimos paseando por Viena(Austria) y Bratislava (Eslovaquia), tres días antes de la competencia nos trasladamos a Balatonfured (lugar de la competencia) habíamos alquilado un Dep. muy cerca de la estación, ahí estuvimos dos días hasta que nos trasladamos al lugar definitivo donde sería la competencia y que nos albergaría por ocho días.
Balatonfured es una ciudad distante 130km de Budapest, en nuestro caso fuimos por tren es un lugar hermoso, tranquilo, es el lugar elegido para pasar las vacaciones o realizar una escapada de fin de semana,está a orilla del mayor lago de Europa Central como es el lago Balatón que es uno de los mayores lagos de agua dulce de Europa.
Pasamos dos días fabulosos, muy distendidos paseando por la promenade, con el trencito turístico pudimos visitar mejor esa ciudad, fueron días de no hablar de la carrera ya habrá tiempo para estar enfocado en ello nada menos que seis días donde el descanso sería mínimo y la presión máxima.
Cuál era mi objetivo? Siempre cuando uno encara éste tipo de competencia debe tener un objetivo que se pueda realizar.
En el año 2012 fue superar 700km con ello era factible alcanzar el top ten, del 2012 a la fecha el nivel fue acrecentándose y en ésta oportunidad no alcanzaba con los 700km la vara era más alta según la calidad de los atletas donde muchos superaban los 800km y algunos ganadores de pruebas de 6 días, para alcanzar el top ten tendría que ser como objetivo de mínima 800km que también dado lo cambiante de una competencia con éste kilometraje podría acceder al top five pero todo es muy fácil realizarlo en borrador pero habría que ponerlo en práctica así que allá vamos.
El día anterior recorrí el circuito para aflojarme un poco y comprobé que éste circuito de 900m estaba perfectamente parcializado cada 50 metros, excelente muchos organizadores que organizan ultramaratones en Argentina tendría que tener esto en cuenta.
Llegó el día tan esperado 6 de Mayo 2015 a las 9hs fuimos a la entrega de dorsales y charla técnica.
A las 12hs se largó la competencia con 80 atletas de 22 naciones y un nivel excelente.
El circuito es simple pero con demasiadas curvas 7 en total,se larga en sentido horario donde hay falsas pendientes que con el correr del tiempo se torna dificultosa y conlleva a que los tobillos se hinchen, hay una curva muy cerrada que a los 50m nos encontramos con otra curva y cuando se llega a culminar la vuelta nos encontramos con una curva muy cerrada.
El día comenzó parcialmente nublado pero a medida que pasaron las horas el calor se acentuó esto hizo que cambiara mi táctica, la idea era realizar un kilometraje interesante en las primeras 24hs poco más de 180km para de esa forma tener un colchón necesario para afrontar los restantes días y con el objetivo claro de llegara a una buena marca.
Pero desde que comencé la carrera no me sentí nada cómodo,muchísimo calor que hiciera que a las 7hs me diera una ducha porque el calor era inaguantable mientras tanto los demás seguían a gran ritmo, en mi caso muy cauteloso porque el tiempo era largo y todavía había lugar a modificaciones, luego empezó a soplar el viento nada faltaba para ese día había todos los condimentos necesarios para hacer sucumbir a cualquiera, las ráfagas eran impresionantes luchar con ello era solo perder energía, me decía a mi mismo tranqui esto recién comienza nada está perdido, también en ese día se había levantado muchas esporas, el piso estaba como nevado de la acumulación de estas esporas que venia de los árboles que se hacía dificultoso el respirar, gracias a la organización que proveyó barbijos para el uso de el que lo considerara necesario, esto se calmó después de la lluvia ya que ayudo a que las esporas quedaran pegadas en el piso y el pasto y dejaran de flotar.
El primer día terminé con unos magros 160km, en el puesto 15ª pero bien físicamente importante para encarar las próximas 24hs.
Como siempre terminando a las 12hs del medio día, bañarme–almorzar y de nuevo a la pista.
Por supuesto las temperaturas muy altas que es un factor a tener en cuanta eso hizo que las segundas 24hs las hiciera de por sí muy tranqui, diría muy pero muy de paseo factor que hubo una pequeña discusión con Rosa, ella me dijo que descansara para tratar de evitar un poco el calor eso es lo que hice, veía en el pronostico que este calor seguiría los días siguientes eso es lo que hice pero no pude pegar un ojo así que a la hora y media de descanso estuve nuevamente corriendo pero siempre con muchos temores por las altas temperaturas que no daba tregua, excelente la organización que a cada vuelta nos daba rolito y las dos zonas de esponjamiento muy bien ubicadas que había en el circuito (esto estuvo los seis días).
Muchos de los corredores empezaron a disminuir el rendimiento y en mi caso no estaba nada animado como que todavía no había empezado la competencia, nuevamente un llamado de Rosa diciéndome para que estamos acá y unos mensajes de facebook me hicieron reflexionar y a partir de la hora 36 empieza otra carrera, fue un punto de inflexión a partir de allí empezó otra carrera, hasta ese momento físicamente estaba 10 puntos como estuve a Dios gracia en toda la competencia pero anímicamente hasta ese momento no estaba nada bien.
En la 36hs me encuentro en el puesto 18ª y al finalizar las 48hs finalizó en el puesto 12ª con 280km. Ahora puedo decir la carrera recién empieza y vamos por más.
Después del descanso me encontraba en el puesto 17ª pero ahora mucho más animado y con predisposición para cumplir todo lo que restaba de éste tercer día, el calor seguía siendo la mayor preocupación pero con mi estrategia tenía solos unas horas y después me esperaría la larga noche en donde sabía que podía dar mucho y así fue, la noche y mi música fue un gran aliado, me encontraba fuerte, mientras que varios atletas que habían desarrollado un gran kilometraje en las primeras 48hs los veía decaer, estaba entero y esa noche donde pocos deambulaban ya que la mayoría habían optado por descansar.
Ahí aparece la soledad del corredor, solo escuchando mi música favorita (de los años 60-70 y 80) y corriendo por esas sensaciones hermosas que da la música y manejando muy bien el tiempo vuelta por vuelta. En la noche es donde sale los mejores pensamientos, empiezo a tener pensamientos positivos, me siento fuerte con ganas.
Transcurre las horas empieza el amanecer y de nuevo se incrementa la temperatura, pero con la excelente organización hay de todo en os puestos de avituallamiento así que no es ningún temor para terminar el tercer día con 400km y nada menos que el puesto 8ª.
Termino puntualmente a las 12hs, nuevamente el consabido baño,almuerzo, descanso y nuevamente en pista, previamente analizamos con Rosa donde estábamos parados y el decaimiento que habían sufrido atletas que estaban por arriba de mí. Estaba 11ª pero hasta el 4ª había muy pocos km (33km) Summi Inagaki así que el objetivo era realizar kilómetros que eran posibles y ello me posicionaría en una buena posición.
Así que todas las ganas y manteniendo la concentración durante éstas horas, esto es fundamental la concentración porque sino empieza el tedio, mal humor y todas las cosas negativas que pueden pasar, primero hay que pensar en uno mismo No competir porque sino empieza los problemas, uno debe plantear un objetivo diario POSIBLE y a ello uno debe apuntar con ello podrá realizar los km prefijados y lo llevará indefectiblemente a posicionarse en puestos superiores.
Así fue mientras muchos se iban quedando en mi caso me sentía robustecido, fuerte, con ganas y cuando acechaba la noche ahí estaba yo con la misma paciencia y nuevamente la música como mi compañera inseparable. A las 82hs me posiciono en la 10ª Posición.
Pero la noche recién empezaba y sabía que empezaba mi carrera y tenía una larga noche así fue mi escalada se empezó a notar, a las 88hs estaba 6ª a solo 2km de Sumie Inagaki (Record en 24hs y 48hs) así que a seguir.
En la hora 90 me encuentro 5ª empieza a amanecer me siento bien aunque empieza nuevamente a acentuarse el calor que lo tendré por espacio de seis horas hasta mi nuevo descanso, excelente el trabajo realizado en éste cuarto día ya que en la hora 91 me encuentro en el cuarto puesto y voy hacia el objetivo propuesto para éste día llegar a 530km, así es finalizo éste día totalizando 530km.
Nuevamente el descanso, regreso a la competencia ubicado en la 6ª posición los que me preceden no me llevan una gran ventaja, sé que nuevamente tengo un largo día y una extensa noche así que nuevamente muy tranquilo. En la hora 106hs me encuentro en la misma posición pero como dije anteriormente tengo una larga noche donde me siento de maravilla mientras que muchos que están adelante mío la sufren muchísimo.
Así me encuentro que sigo en la misma posición que el día anterior pero ahora con un nuevo 3ª ubicado el austríaco Andreas Michalitz que había realizado una carrera parecida a la mía pero con muy pocos descansos, un gran equipo estaba al lado suyo que era el encargado cuando veía un acercamiento y él estaba descansado decirle que se levantara, a su vez de suministrarles masajes.
Con Andrea Michalitz nos separa solamente una vuelta, ahora la idea era seguir corriendo las 24hs y luchar por el tercer puesto o proseguir con el plan propuesto, elijo éste último porque era muy arriesgado y estaba conforme con lo realizado hasta éste momento y sabía que con un buen descanso llegaría a los 780km y me ubicaba indefectiblemente en el top five.
El competidor Austríaco sigue corriendo por ello cuando vuelvo a la carrera me lleva 22km, muy difícil pero no imposible, empiezo a sacarle algunas vueltas ya que el andar era sin prisa pero sin pausa, su carrera era puramente continua no se lo veía caminar algo que me asombraba, en la hora 130 me lleva 19km y veo que por varias horas va a ser imposible superarlo. Me servía tener ese objetivo ya que con ello avanzaba e incrementaba mis kilómetros así que eso era un buen aliciente.
Cuando supero los 700km es grato mi recibimiento por parte de los organizadores con champagne para brindar (por supuesto me indican no tomar alcohol) y una bandera que indicaba los km recorridos, ésta bandera te la permitía llevar toda la vuelta donde los corredores te felicitaban, muy buena iniciativa diría excelente.
Ahora venía el objetivo importante era superar mi antigua marca que data del año 2012 y en ese momento era record sudamericano con 712,800 Km se dio faltando casi 10hs para la finalización de la competencia.
Hicimos un festejo con Rosa pero a seguir ya que quedaba bastante tiempo y muchos km aún por recorrer.
Ahora era pensar en llegar a más km y olvidarme del tercer puesto si sale bien sino igualmente muy conforme. Así fue hora a hora iba realizando mi carrera y tratando de no sufrir en la última hora para poder disfrutar las últimas vueltas y no ir a las apuradas.
Todo se realizó de ésta forma las últimas vueltas las disfruté a rabiar, faltando dos vueltas me cambió la camiseta con la de mi club Racing y la bandera Argentina por la que tanto amo y trato en cada lugar que voy llevarlo a lo más alto que se pueda.
Fue una gran emoción terminar ésta carrera, nos abrazamos con Rosa y muy agradecido por la felicitación de varios atletas.
Luego almorzar descansar dos horas y antes de las 17hs teníamos en el mismo lugar donde se entregó los dorsales y se realizó la presentación previa la entrega de premios y la entrega del kit con muchos regalos de los distintos Sponsors.
Luego de terminada estaba la cena decidimos con Rosa volver a la casita ya que había que preparar todo el equipaje ya que al otro día temprano volvíamos a Budapest.
Debo dar gracias a unos de los Organizadores por trasladarnos a la estación, muy emotivo la despedida con él y nos prometimos con Rosa volver , estuvimos conversando con él y en uno de mis párrafo les dije Ilove Budapest, y es verdad siempre nos hemos sentido cuidado y el excelente trato con el que nos han dispensado.
Volvimos en tren a Budapest y nos quedamos dos días para hacer una pequeña recuperación antes de volver a mi querido Argentina.
El Viernes nos despedimos de ésta hermosa ciudad del Europa del Este que muchos deberían descubrir.
GRACIAS HUNGRÍA!!!!
También les dejo los km realizado día por día por aquellos atletas que han superado los 700km.
Agradecimientos de Ricardo:
Plantillas deportivas Prorun
Dr. Miguel Toderi
Indumentaria Deportiva Laufen
Rosa Lacuadra
Isabel de Candia
Gisela Lacuadra
Organizadores de los seis días
Voluntarios
Locos por Correr
Guía Lap
A los amigos de facebook que estuvieron pendiente durante toda mi carrera.

Testimonio Amparo Bauter

Inauguramos esta sección con el testimonio de Amparo Bauter (actualmente presidente de la Asociación Uruguaya de Ultramaratón), quién hasta ahora ha sido la única mujer Uruguaya que corrió 6 días, teniendo la marca nacional en: 366.754 km. 

FUERZA y CALMA: 6 días
 
¿Como correr 6 días? Con fuerza y calma. Desde mis primeras 24 hs. en el 2010, que mis hijos me hicieron unos carteles, ese lema me acompaña.
 
Y fue así, que en el 2012 acepté el desafío que Washington me plantaba, y viajamos para Antibes-Francia.
 
Ultra French Festival: 144 hs. en un circuito de alrededor de 1000 metros, …y a 10.000 km de distancia de mis hijos…..Calma y fuerza!!!
 
Soy corredora, sí, pero muy, muy marchadora. Aficionada y decidida a disfrutar de lo que hago, así largué esos 6 días. Al tercer día….¡No lo podía creer!!!!….me fui a dormir y dije: «no me despierten más»!!! Estaba de tan, tan mal humor!!! Solo pensaba: ¿qué hago acá? Miraba el Mediterráneo, y pensaba en los 10.000 km que me separaban de casa.
 
Después, después, recordé lo que hacía ahí. Disfrutaba, disfrutaba el desafío de re-inventarme en cada kilómetro. De no saber de dónde, pero encontraba fuerza y entusiasmo y compañeros que igual que yo, revivían en cada vuelta.
Había grandes atletas, profesionales, que hicieron ochocientos ochenta y algo de kilómetros, la primera dama setecientos uno. Yo esa vez, llegué a 335 km., (es un promedio de 55 km. Km x día, no 2 o 3, sino 6 días. ¡Excelente para mí!!!
Washi terrible compañero, Alfredo y Sol (amigos vascos que fueron a hacernos el aguante), se pasaban atendiéndonos. La organización perfecta, atenta, solucionando. La tecnología a mi favor, a diario hablaba con mis hijos.
Una gran experiencia, para repetir una y otra vez. Un mundo de sensaciones para descubrir. Un mundo corriendo a la par: franceses, italianos, españoles, dinamarqueses, alemanes, japoneses, australianos, etc, etc, 1 brasilero, 1 mexicano, y ahí, 2 uruguayos. Mirabas hacia cada lado, y no sabías en que idioma hablarías. Pero el correr nos unía a todos, y en un solo gesto, no importaba en que idioma hablaras: Alé!!! Alé!!! Y a disfrutar…. así fueron los 6 días para mí.
 
Felicito a los ganadores, es fruto de su gran entrenamiento, no es solo cabeza. Hay que entrenar y mucho. Yo lo hice, y lo haré nuevamente, con el entreno que puedo, con el entreno que llego y con el disfrute de siempre.
 
Salud!!!